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La medicina integrativa se ha extendido en los últimos años en diferentes ámbitos de nuestra sociedad y nuestro entorno. Por ello, podemos decir que ya no estamos ante un término tan extraño, gracias al incremento de su popularidad. Muchos pacientes recurren a esta alternativa debido a las deficiencias que cada vez son más notables en la sanidad pública, sobre todo en algunos países como Estados Unidos.

No obstante, la medicina integrativa no es solo una “alternativa” al modelo de atención médica tradicional. A medida que aumenta el número de personas que optan por este modelo, la medicina integrativa está más presente en nuestro entorno, seguramente todos conocemos un amigo, familiar o compañero de trabajo que se ha decantado por este método que explicamos a continuación.

Las claves de la medicina integrativa

Es un tipo holístico de atención de la salud. Se diferencia de la medicina convencional en que se enfoca en el cuidado del ser humano en su totalidad, incluidos el cuerpo, la mente y el espíritu, en lugar de solo la carne, los huesos y los órganos. En el caso de la medicina integrativa:

  • El cuerpo es un sistema de partes interconectadas que trabajan juntas. Por lo que, si algo va mal, no solo se enfocan en esa parte concreta del cuerpo, sino en el conjunto del organismo.
  • Durante el proceso de curación tanto el paciente como el médico deben trabajar juntos, la comunicación y la involucración son importantes.
  • Se esfuerza por descubrir y tratar la causa raíz, no solo encubre los síntomas.
  • Hace hincapié en la prevención de la enfermedad.
  • Se suele optar por tratamientos menos invasivos, siempre que sea posible.
  • Es un complemento a la medicina convencional, ambos métodos pueden trabajar conjuntamente.

Las tres ramas de la medicina integrativa

La medicina integrativa se tiende a confundir con la medicina complementaria y alternativa (CAM). Ambos son enfoques holísticos similares, pero no son lo mismo. Las terapias de CAM forman parte de la medicina integrativa, pero esta abarca mucho más. Existen tres ramas, cada una de ellas abarca diferentes formas de tratamiento y prevención:

  • Nutrición

La dieta es una parte integral de la medicina integrativa. La frase “que el alimento sea tu medicina y la medicina sea tu alimento” de Hipócrates es una creencia muy extendida entre los practicantes de esta rama. El aspecto nutricional incluye muchos alimentos funcionales, que son aquellos que brindan beneficios para la salud más allá de sus nutrientes esenciales.

Seguir una dieta equilibrada, en función de tus necesidades, puede ayudar a reducir la inflamación, apoyar la salud intestinal, reforzar la desintoxicación y mejorar el sistema inmunológico, entre otros beneficios. Por ejemplo, estos son algunos alimentos funcionales que puedes probar o consultar con un profesional de la salud:

  • Alimentos fermentados como yogur cultivado, kombucha y kimchi.
  • Té verde matcha.
  • Hierbas y especias (cúrcuma, ajo y canela).
  • Alimentos prebióticos (espárragos y avena).
  • Ácidos grasos omega-3 (salmón y semillas de chía).
  • Antioxidantes como las bayas, la granada y el cacao.
  • Algunos frutos secos y semillas.
  • Verduras crucíferas (brócoli y coliflor).

Las estrategias de nutrición se pueden implementar por su cuenta, pero se pueden guiar mejor si se asocia con un nutricionista dietista registrado. El uso de suplementos dietéticos específicos y de alta calidad puede contribuir a llenar los vacíos en la dieta y ayudar a lograr un objetivo de salud específico.

  • Psicología

Cabe destacar el importante papel del cerebro en la medicina integrativa. Esta es la razón por la que las prácticas psicológicas como la atención plena y la meditación se enfatizan fuertemente en esta rama. Puedes recurrir a estos métodos para reducir el estrés, gestionar las emociones de forma saludable o afrontar los altibajos de la vida de forma eficaz.

Cuando todo esto están bajo control, se cree que el cuerpo está en mejores condiciones para curarse o combatir enfermedades. La atención plena y la meditación se pueden aprender y practicar solos, pero es recomendable acudir a un profesional que te pueda ayudar y ofrecer nociones básicas acerca de estas prácticas tan útiles como sencillas.

  • Ejercicio físico

En este caso, no hablamos de ir al gimnasio a machacarte o salir a correr todos los días. El tratamiento del cuerpo físico es una parte crucial de la medicina integrativa, pero se refiere a trabajar el cuerpo mediante la acupuntura, el trabajo quiropráctico y los masajes. Estos aspectos físicos requieren generalmente la ayuda de un médico capacitado.

También es importante la práctica deportiva, cada persona en su medida, dependiendo de sus necesidades. Por ello, es fundamental consultar con un profesional antes de tomar una decisión por tu cuenta. Las prácticas mencionadas en el párrafo anterior sirven para ayudar a alinear el cuerpo, aportar equilibrio y mejorar la función de los diferentes sistemas corporales. Esto podría contribuir a tratar y/o prevenir enfermedades y otros problemas de salud.

Cómo empezar con la medicina integrativa

Desafortunadamente, algunas formas de medicina integrativa no están cubiertas por la seguridad social. Si lo son, puede ser solo por condiciones o circunstancias específicas. Esto significa que son menos económicas para el paciente. Este costo adicional, combinado con la falta de conciencia y la incertidumbre sobre su efectividad, son quizás las mayores barreras para el uso de la medicina integrativa entre el público.

En cambio, debes saber que cada vez es más común, por lo que muchos médicos y otros profesionales de la salud reciben capacitación formal en medicina integrativa, tan solo tienes que informarte acerca de ello en tu entorno o en las clínicas y hospitales que conozcas.

Para terminar, es importante subrayar que la decisión de empezar un tratamiento holístico o de medicina integrativa depende exclusivamente de la persona que lo va a recibir, es una elección personal. Puedes implementarla en cualquier momento, incluso antes de que se presente un problema de salud, ya que la prevención es una de las claves más destacadas de la medicina integrativa.

Referencias

  1. Maizes V, Rakel D, Niemiec C. Integrative medicine and patient-centered care. Explore (NY). 2009 Sep-Oct;5(5):277-89.
  2. Shah AK, Becicka R, Talen MR, Edberg D, Namboodiri S. Integrative Medicine and Mood, Emotions and Mental Health. Prim Care. 2017 Jun;44(2):281-304.
  3. Hillinger MG, Wolever RQ, McKernan LC, Elam R. Integrative Medicine for the Treatment of Persistent Pain. Prim Care. 2017 Jun;44(2):247-264.
Categorías: Terapias

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