Cosas que aprendí en el camino, parte 3

Los hijos

Hace tiempo que quería escribir la tercera parte de cosas que aprendí en el camino (primerosegundo), porque mientras caminamos aprendemos muchas cosas.

Parte 3

Hoy vengo con mi aprendizaje como hija, porque este aprendizaje no lo he hecho hasta que no he sido madre y he visto todo el amor que nace y aumenta día a día por un hijo.

Como lo veía antes y como lo veo ahora.

Hasta antes de ser madre, quería mucho a mi família, me gustaba estar con ellos, hablar, compartir, pero también salir, hacer mis cosas e ir a mi bola. Después de ser madre todo es igual pero más intenso, profundo y pleno.

Nunca he sido una niña rebelde, he tenido mis cosas, pero dentro de todo lo que veía, yo tenía claro que quería hacer y que no, no me dejaba llevar por lo que los demás hacían, así que mis aciertos y errores son merito mio 🙂

Visto desde mi visión como mamá,  debería haber pasado más momentos en familia, con mi abuela, mi abuelo, mi madre, mi padre… cualquier excusa que pueda poner ahora solo será para suavizar lo que la adolescencia hace en nosotros 🙄 .

Cuando se entra en la adolescencia, se busca la identidad

¿Quién soy?

Buscando donde colocarse, cual es el lugar donde se siente más cómodo y eso lo hacemos separandonos de los padres, hay que se separan  más y otros menos, pero por poco que sea el adolescente tiende a eso, a encontrarse separandose de los padres.

Aunque es un proceso normal que, como adolescente, necesita hacer.

(En mi caso no fue exagerado)

Me doy cuenta de lo mucho que me querían y lo que deseaban estar en mis batallas para que no sufriera y fuera muy feliz. Eso es algo idílico, no podemos aprender si no pasamos por todo ello decidiendo nosotros mismos y no seríamos quienes somos si no hubiéramos pasado ese proceso.

Ahora veo el gran amor que me han tenido siempre y estoy muy agradecida.

¿Que he aprendido?

Primero de todo a no culparme, es un proceso por el que pasamos que como he dicho es necesario.

Segundo a valorar a mi familia, a mis abuelos que ya no están y a mis padres.

Tercero dejar que mi madre sea abuela todo lo que quiera, que este, que acompañe y que llene de amor al peque (hablo de ella que es la que más está con él, pero para todos es igual). Los padres educan y los abuelos/as, miman y hacen lo que quieren, les toca disfrutar, sin obligaciones.

La cuarta enseñanza es: Compartir y acompañar al peque (7 años), desde el amor, estar con él ahora, cuidarlo y caminar cerca suyo, esa decisión es la mejor que hemos tenido como papás, estar a su lado combinando el trabajo para poder ser nosotros quien, desde que llegó a nuestra vida, lo cuidasemos.

GRACIAS:

Dar las gracias por tanto amor, pedir perdón si en mi proceso me olvide un poco de la familia y compensando amado mucho ahora a mi madre, cuidarla y mimarla, compartir con ella, es la que está aquí, la que está cada día, la que está siempre.

Y desde que soy mamá, se porque esta y se cuando amor hay en su interior para nosotros.

♥ GRACIAS MAMÁ ♥

En fin

Este artículo me revoluciona las emociones y todo queda contado sin control, tal cual, pero quiero que sea así, desde el sentir del momento, sin pensarlo y sin modificarlo.

¿Y tú qué has aprendido?

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20 commentarios

Lorena · 1 marzo, 2019 a las 13:27

Es un post muy bonito porque te sinceras y se nota en tus palabras lo mucho que valoras a tu familia, explicas muy bien el proceso desde adolescente hasta que se es madre y los valores se vuelven más intensos. La familia es lo mejor que tenemos y hay que cuidarla como se merece.
Un beso guapa!

MCruz · 2 marzo, 2019 a las 20:15

Confieso que me he sentido muy identificada con todo lo que cuentas. No soy todavía madre, pero es cierto que por cuestiones de trabajo no visito a mi familia ni paso tiempo con ellos lo que debería. Tengo que sacar el tiempo de donde sea o me arrepentiré. Gracias por recordárnoslo.
Un abrazote

Mª José Gragera · 4 marzo, 2019 a las 21:59

El mayor cambio en mi vida ha sido ser madre y de lo que más estoy aprendiendo. Hay un antes y un después. La responsabilidad es tan grande que a veces asusta.

Andrea Wu Wei · 4 marzo, 2019 a las 23:38

Palabras muy sabias de un corazon que sabe lo que ha vivido, me he identificado mucho, gracias por compartir!

desireepaper · 5 marzo, 2019 a las 13:03

Un post precioso y reflexiones y aprendizajes muy bonitos y familiares. Es la realidad, hay que dar la libertad que corresponda y disfrutar de la vida y aquí se incluye la familia.

Life is a Book (@ResiScrap) · 5 marzo, 2019 a las 20:19

Hola guapa, que entrada mas bonitas has compartido con nosotros! se nota la sinceridad en todas tus palabras y me gusta leer sobre los aprendizajes que has hecho, me he identificado con algunas de las cosas que dices aunque otras no las he podido vivir! besos

MCruz · 5 marzo, 2019 a las 21:17

Cuántas reflexiones bonitas. Todavía no he sido madre, pero sí que es cierto que, cada vez más, valoro cada instante que paso con mi madre.
Un abrazo

Mi meta, tu salud. Carolina · 5 marzo, 2019 a las 23:59

¡Hola!
Yo aun no he sido mami, así que aunque pueda entenderos en muchos aspectos, no lo he vivido en mis carnes, así que quizás muchas de esas emociones, aunque puedan parecerse, no serán igual.
Lo que sí he aprendido de la vida es que hay que aprovechar cada instante de los buenos momentos que ella nos brinda junto a la familia.
Siempre he sido una persona muy familiar, por lo que no me cuesta atiborrarme de mis familiares, pero sí que admito que con el paso del tiempo, ya sea por tiempo, trabajo y demás, hecho mucho de menos momentos como los de antes, cuando lo único importante era estar juntos. No digo que ahora no nos reunamos, pero es inevitable que todos tengamos nuevas obligaciones y claro, esas reuniones ya no son diarias.
Besotes

Eva Comas Martorell · 6 marzo, 2019 a las 00:09

Hola,

creo que con el paso del tiempo nos vamos dando más cuenta y vamos valorando más lo que importa la familia. Y además, a medida que nos vamos haciendo mayores, vamos aprendiendo a valorar y vamos aprovechando más los momentos que tenemos con nuestra gente.

Un abrazo

Sarah Myers · 6 marzo, 2019 a las 09:16

Que entrada más bonita! ^^
Yo tampoco fui una chica rebelde aunque claro, en la época de la adolescencia, tienes muchas dudas e intentas buscar tu identidad.
Es verdad, las madres hacen mucho más de lo en realidad apreciamos (de forma inconsciente) y se tiene que aprovechar el tiempo para estar con ellas.

Anna Ruiz Comes · 6 marzo, 2019 a las 14:16

Hola guapa
A mi leerte también me emociona porque veo que las cosas que has aprendido en el camino son grandes valores y que todos deberíamos aprender, mejor pronto que tarde
Me quedo sobretodo con lo de aprender a valorar a la familia, es nuestro mayor tesoro
Un besazo

Loca por mi tutú · 6 marzo, 2019 a las 17:32

Hola Pilar, aun estoy en la fase de ser hija pero con la madurez si que he aprendido a valorar más a mi famila, pasé un momento muy delicado durante dos años y al volver a vivir cerca de mi familia mi alma se curó poco a poco sola y por supuesto mi madre a la que tanto la debo.

Feli Luna · 6 marzo, 2019 a las 18:19

Hola! No hay nada como el amor de una madre a los hijos y eso se aprecia más cuando eres madre, se valora más los momentos que estamos con ellos y todo lo que aprendemos. Bonito post, muy reflexivo y emotivo. Un beso.

Solec Soles · 6 marzo, 2019 a las 21:56

Yo opte por no ser madre ya que mis metas de vida no son compatibles con esta enorme responsabilidad, pero admiro mucho a mi madre y a las madres en general, son seres con mucho valor y entereza, celebro el hecho que hoy tu pueda compartirnos esto porque contribuyes al crecimiento de las mujeres que eligieron ser madres.

    PilarEstarySer · 7 marzo, 2019 a las 00:38

    Gracias, ser madre es una opción y una de las formas de aprender, hay tantas otras formas de hacerlo como personas y todas son maravillosas. Gracias por compartir

rebecaml · 7 marzo, 2019 a las 05:01

Desde que me convertí en madre valoro más a mi mamá, por todo el sacrificio que hizo al sacarnos adelante sola, tengo la fortuna de tenerla a mi lado todavi5y que mis hijos disfruten de su compañía y yo también.

Francisco Vogt (Perdido Entre Los Libros) · 8 marzo, 2019 a las 14:16

Hola!
Una entrada muy emocionante, la verdad! Muchas de las cosas que aprendiste, son cosas que yo trato de ir aprendiendo o ir aplicando en lo cotidiano 🙂 Me gustó mucho lo que compartiste, dice mucho de vos! Seguí así!

Saludos

Francisco Vogt (Perdido Entre Los Libros) · 8 marzo, 2019 a las 14:18

Hola!
Una entrada muy emocionante, la verdad! Muchas de las cosas que aprendiste, son cosas que yo trato de ir aprendiendo o ir aplicando en lo cotidiano 🙂 Me gustó mucho lo que compartiste, dice mucho de vos! Seguí así!

Saludos!!

Paula Alittlepieceofme · 9 marzo, 2019 a las 16:14

No soy madre, supongo que eso haga un punto de inflexión más profundo, pero según se crece se ven las cosas de otro modo y a valorar más lo que hacen los padres por ti. Bss.

ARGrimán · 14 marzo, 2019 a las 12:41

Hola. Muy bonitas reflexiones has dejado. He seguido tus historias y la parte 1 y 2 me gustaron mucho pero creo que esta 3 es con la que me sentí más identificada por lo de la relación con mi madre y aunque yo aún no tengo hijos si se que cambia la perspectiva que tienes al tenerlo y me parece bastante bello todo lo que ahora cuentas. Excelente post =)

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